Cambios de conducta, una nueva forma de vida

Accidentes de tr?nsito, violencia en las escuelas, aumento de adicciones en adolescentes, vivir de noche, y muchos cambios m?s, hemos elegido como nueva forma de vida.

 

Parece que ser modernos hoy, significa adolescentizarnos, vivir una vida, siendo adultos, de eternos adolescentes que priorizan el presente con un desprecio ignorante del futuro cercano, que se ofrece sin esperanzas, a decir del com?n de la gente.

Ya se nos ha hecho com?n ver diferentes n?cleos familiares, y desde los medios de informaci?n masiva nos han acostumbrado que esto es adaptarse al cambio de las nuevas sociedades: parejas de separaciones anteriores con hijos de todas las relaciones conviviendo en «armoniosa»? familiaridad; parejas de homosexuales adoptando hijos o alquilando vientres para gestar hijos donde las im?genes paternas o maternas se ver?n desdibujadas, y entonces todo ser? lo mismo; madres solteras con hijos de diferentes parejas; padres solos con hijos cuyas madres los abandonaron; etc. porque el abanico es inmenso.

Lo cierto, es que estas situaciones siempre sucedieron en la historia de la humanidad, antes se la ocultaba pero segu?an pasando y hoy por hablar de blanqueo nos hacen creer que es normal.Tambi?n podemos hablar de adicciones, alcohol, tabaco y otras yerbas para sintetizar, que son cada vez m?s comunes entre menores de 10 a?os porque la moda ha ido cambiando, los vicios tambi?n fueron evolucionando y los que promocionan estos vicios tambi?n evolucionaron en sus t?cnicas de difusi?n y de ganancias, por supuesto!.

Nos hacen creer que todo es parte del cambio y que nos tenemos que «aggiornar» a esta nueva sociedad, una sociedad que dice que pelea por los derechos humanos de los trabajadores; pol?ticos y gremialistas usan estos dichos en los spots publicitarios de sus campa?as, pero nadie sale a pelear por los derechos de los trabajadores nocturnos que ven alterada su vida hormonal y con ella su vida en familia, porque viven al rev?s de los dem?s; tampoco hablan del mal que se genera en la salud de los trabajadores de altura de larga data, porque es m?s importante para el trabajador el sueldo jugoso que obtiene, y para la empresa la ignorancia de la gente, total despu?s el trabajador se cambia por otro sano; nadie sale a contarles y a pelear por los estudiantes del oeste argentino que incian sus tareas de aprendizaje de noche porque est?n desfasados dos husos horarios con respecto a su realidad geogr?fica, porque a las l?neas a?reas y a los empresarios que se movilizan en ellas les resulta inc?modo el cambio horario con respecto a la Capital Federal donde hacen sus transacciones empresariales, entonces, nos hacen creer que no es «tanto» el da?o de los alumnos y s? es muy costosa la incomodidad de la diferencia horaria, ?de qui?n?, ?para qui?n?.

Nos han acostumbrado a que nuestros adolescentes salgan a las 2 de la ma?ana a «divertirse», una moda que la naturaleza del organismo no respeta porque no sabe de modas, para lo cual debemos forzar la misma con excitantes del sistema nervioso (alcohol, gaceosas, bebidas energizantes, etc) y poder est?r despiertos y alegres durante toda la noche hasta la ma?ana siguiente. Los adultos que concienten esto se dividen en tres grupos (a mi humilde entender): los adolescentizados, los conformistas y los beneficiados: los primeros no quieren quedarse atr?s de «la moda», quieren estar a la par de sus hijos por lo que dejan de ocupar el rol de padres con lo que eso implica, se olvidaron la balanza de lo que est? bien y lo que est? mal; y los segundos les da lo mismo porque o est?n muy ocupados en algo importante o porque naturalmente son indiferentes a sus hijos; el gran problema est? en los terceros los que redit?an con el mal de nuestros j?venes, los due?os de la noche que prometen diversi?n a cambio de pocos pesos, no importa la consecuencia posterior, en este grupo est?n los que promueven (due?os de cadenas de pubs y bares) y los que sostienen (gobernantes de los distintos niveles y agentes de seguridad).

Las consecuencias de «a lo que nos tienen acostumbrados» las vemos cada d?a con los accidentes de tr?nsito, la gran mayor?a producidos por factores humanos; los ?ndices de alcoholismo, de drogadicci?n, de tabaquismo, de deserci?n escolar, de deserci?n universitaria, de bajos niveles de aprendizaje y de altos niveles de violencia escolar, familiar y social. Con respecto a los accidentes de tr?nsito de cada d?a, los especialistas hablan de epidemia vial, el desamor a la vida, la falta de respeto por la propia y la ajena.

Nos est?n acostumbrando que es normal ver en los noticieros, la violencia plasmada en las escuelas; antes estaba lejos, en Am?rica del norte o en Europa, ahora est? menos lejos, en Capital Federal, y ma?ana lo estaremos viviendo aqu? en nuestra provincia como un hecho diario y natural; el alumno que entr? con un arma y masacr? a sus compa?eros, el compa?erito que taje? a otro con un arma blanca, aqu?l que agredi?, s?lo o en grupo, al docente de turno, los videos de alguna masturbaci?n en el aula subidos a los medios sociales, la violaci?n de alg?n alumno por otros.

Nos tienen acostumbrados a que el modelo de persona que triunfa en la vida es aquel de medidas perfectas, de vestimenta de marca conocida, el que sale en el programa de TV de moda, el exitoso instant?neo, j?ven, bien parecido y con una cuenta bancaria importante (a nadie le importa c?mo la hizo), gracioso y no importa que piensa; los adolescentes se mimetizan con los modelos y est? bien porque son adolescentes, el problema existe cuando los adultos encargados de guiar a los j?venes tambi?n tratan de imitar a estos modelos, en ese preciso instante los j?venes adolescentes dejan de tener gu?a y son presas de los encargados de tenernos acostumbrados.

 

Ustedes dir?n quienes NOS HACEN CREER, si el pensamiento es libre, pues  sepan que no, el pensamiento del com?n de la gente se maneja a gusto de quien paga, seg?n qu? camino esperemos que siga la sociedad, y como estamos en un mundo globalizado, las tendencias de este tipo tambi?n son mundiales. El pensamiento pol?tico se acomoda seg?n encuestas pagas, programas espec?ficos que tratan los temas pol?ticos; el pensamiento econ?mico se modela seg?n estad?sticas pre-conformadas para que concluyan en lo que queremos, el pensamiento social se modela y se dirije con los medios de difusi?n, televisi?n y radio, con las grandes campa?as publicitarias, con los actuales medios sociales que difunden opiniones y noticias de los «modelos» de la sociedad.

Es conocido por los que estamos en los medios de salud, informaci?n y ense?anza social, que el cerebro es neuropl?stico, con infinita capacidad de aprendizaje y adaptaci?n, lo cual nos ha permitido evolucionar desde el hombre de Cro-Magnon hasta la fecha, usando el aprendizaje de las experiencias y luego del conocimiento para avanzar.

En la actualidad desmerecemos el aprendizaje, la evoluci?n tecnol?gica social s?lo sirve a aquellos que la buscan, pero se evita su difusi?n masiva, porque no es conveniente a otros intereses globales. El cerebro de los adultos es moldeado en su pensamiento y el de los j?venes es empobrecido de valores morales y saludables con lo cual la perspectiva de nuestro futuro est? bastante sombr?a.

Ante este mensaje esc?ptico y poco optimista no hay que permanecer imp?vidos, de lo contrario la realidad nos matar?a pronto; es importante creer en el cambio pero para avanzar, y esto se logra primero respetando la salud del ?nico sistema que conocemos como nuestro, el cuerpo humano con su complejidad y evoluci?n como contenedor de nuestra inteligencia (el cerebro); respetando el planeta con su complejidad ambiental, como contenedor de nuestros cuerpos; respetando los sistemas sociales b?sicos que han acunado valores primos de la vida, familia, dignidad, nobleza, honestidad, esfuerzo y trabajo.

Tener la capacidad de oponernos a todo aquello que nos conduce a la relajaci?n del sistema, aquello que no nos deja avanzar, que nos enferma y nos empobrece; aprender a leer entre l?neas lo que no nos dicen; mejorar nuestro criterio; tener el ejercicio de la cr?tica y el razonamiento, y no creer siempre que todo lo nuevo es bueno por el s?lo hecho de serlo.

Aprender a vivir mejor para ser mejor nosotros y ense?arlo a nuestros hijos, y dejar de lado el reblandecimiento social actual porque s?lo nos conduce por mal camino.